Naturaleza & Expediciones

Elogio de los hielos: Guía de navegación en El Calafate

Publicado: 12 de Noviembre, 2024•Por sellertrade Editorial•10 min de lectura
Pared frontal del Glaciar Perito Moreno frente al agua azulada

El crujido de un bloque de hielo desprendiéndose hacia el Lago Argentino no suena como un trueno; se parece más a un disparo que resuena durante segundos contra las paredes de granito de la cordillera.

Ubicada en el extremo suroccidental de la provincia de Santa Cruz, la región de los glaciares argentinos representa uno de los pocos lugares del planeta donde el hielo continental todavía avanza sobre valles boscosos de lengas y ñires. Frente a los circuitos atestados que desembarcan miles de pasajeros por hora, existe una manera pausada y reverencial de experimentar esta maravilla.

1. Navegar los brazos solitarios del lago

La mayoría de los visitantes se concentra exclusivamente en las pasarelas del Glaciar Perito Moreno. Si bien las perspectivas desde los balcones son monumentales, la verdadera dimensión del campo de hielo se comprende al embarcar en las primeras horas de la mañana rumbo al Brazo Upsala y al Glaciar Spegazzini.

Navegar entre témpanos azul cobalto —cuyo color delata la compresión milenaria del oxígeno bajo toneladas de nieve— exige silencio y abrigo técnico cortaviento. Las embarcaciones de menor calado permiten aproximarse con respeto a bahías tranquilas donde el agua lechosa, cargada de sedimento glaciar, refleja las cumbres circundantes.

Recomendación Editorial sellertrade

Evita las salidas del mediodía. Reserva las embarcaciones de primera hora o aquellas combinadas con pernocte en estancias históricas dentro del Parque Nacional Los Glaciares para tener el amanecer solo para ti.

2. Estancias pioneras: el descanso de la estepa

El contraste entre el frío gélido de los hielos y la calidez del hogar a leña en una estancia patagónica es una de las sensaciones más gratificantes del sur. Propiedades que originalmente criaban ganado ovino a principios del siglo XX hoy abren sus puertas conservando la sencillez de los galpones de esquila, bibliotecas con mapas cartográficos históricos y un cordero patagónico asado lentamente a la estaca.

Aquí la noche no tiene contaminación lumínica: el cielo austral se despliega con la Cruz del Sur y las Nubes de Magallanes en una nitidez que ningún observatorio urbano puede emular.

3. Preparativos y consideraciones climáticas

  • Sistema de tres capas: primera capa térmica respirable, forro polar o pluma compacta intermedia y exterior impermeable con membrana cortaviento.
  • Calzado: botas de trekking impermeables con buen agarre para superficies húmedas.
  • Protección visual: gafas con filtro UV categoría 3 o 4 debido a la fuerte refracción solar en el hielo.